Cristina
Martín Jiménez, describe los planes secretos del Club Bilderberg y quién maneja
los hilos del poder.
La gente intuye que está manipulada y muy mediatizada. Sabe que detrás
del escaparate de la actualidad hay un entramado político-social-económico con
fuertes intereses ocultos.
Lo que pretende este libro es hacernos pensar por nosotros mismos, y
para ello es imprescindible conocer la verdad. Esta realidad es el tema central
sobre el que versa la obra. Perdidos es fácil y apetecible de leer porque está
formado por pequeños relatos, que son una forma eficaz de exponer un tema de
política internacional y economía.
Cristina Martín es la primera autora a nivel mundial que se atrevió a
hablar de uno de los temas más controvertidos y secretos de nuestra historia
actual: el Club Bilderberg.
De hecho, El Club Bilderberg: los amos del mundo, fruto de
investigaciones y análisis exhaustivos, fue el primer libro editado a escala
mundial acerca de esta entidad polémica que reúne anualmente a los verdaderos
gobernadores del planeta.
Vivimos una época histórica en la cual la realidad supera ampliamente la
ficción.
Nadie podía imaginar, ni siquiera vislumbrar, lo que está sucediendo.
Para comprobarlo no es necesario más que echar un vistazo a las noticias
políticas y económicas de los periódicos, oír cualquier tertulia radiofónica o
ver un telediario. La crisis financiera y socioeconómica que sufrimos nos
asaltó como un ladrón en la noche.
Mientras el mundo dormía plácidamente en el regazo de un espejismo de
lujos, viajes y casas concedidas mediante créditos bancarios o de ahorros,
invertidos en bancos de confianza que prometían enormes lucros sin riesgo
alguno, el dinero desapareció. Algo no cuadraba.
¿Realmente es posible que una catástrofe de tales dimensiones se
desencadene de un día para otro? ¿Ha podido desaparecer nuestro dinero? ¿Existe
una mano invisible, férreamente organizada, que ha creado una crisis artificial
con un objetivo específico e interesado? ¿Es esta la crisis tan anhelada por
David Rockefeller, el alma del Club Bilderberg?
Cristina Martín hace un repaso de cómo hemos llegado hasta aquí, cuáles
son las manos negras que están detrás de la crisis mundial y cuáles son los
intereses que defienden.
EDUCACIÓN MORAL INVERTIDA COMO PRIMERA LINEA DE ATAQUE
Esta es la que yo llamo la “conspiración sobre los
valores”. Es un hecho que tenemos como sociedad cierto problema sobre nuestros
valores, y es que son tan variados y diferentes que la verdad es que no tenemos
un sistema de valores, sino muchos.
Ahora, el punto es (y si no lo fuera no sería una
conspiración), que nuestros valores han sido cuidadosamente invertidos sobre lo
que cualquiera esperaría como normal. Sabiendo esto, veamos algunas actitudes
que son consideradas socialmente buenas, porque lo más probable es que no sean
tales.
Para empezar, como sociedad consideramos en primer
lugar el éxito, ¿de qué tipo? Bueno, de cualquier tipo. La verdad es que hemos
construido nuestra sociedad en torno al éxito como meta en la vida. El problema
es qué consideramos como éxito y qué como fracaso, y todo parte de la base
misma, que es el colegio.
Imaginemos una conversación entre el sistema, ese
ente sin rostro que nos controla desde algún lado, y aquellos que deben
implementar este sistema invertido de valores, la sociedad:
Sistema: Mira, necesitamos que las personas trabajen
para nosotros, para la elite que acumula las riquezas en el mundo y que detenta
el poder absoluto.
Sociedad: Está bien. Pero las personas no son
estúpidas, no puedo hacer que trabajen para ustedes. Ellos saben que ustedes
son ricos y ellos no.
Sist: Pero claro que si puedes. Basta con decirles
que ellos también pueden tener todas las riquezas del mundo, así trabajarán
creyendo que en algún momento serán como nosotros. Es cosa que les implantes la
falsa idea del esfuerzo.
Soc: ¿Cómo? ¿Les digo que se esfuercen por ser como
ustedes y ya? En serio, no creo poder engañarlos, no son tan tontos como crees.
Sist: Sólo tienes que hacerles creer, sistemática y
prolijamente desde pequeños, que todo lo que tienen lo tienen porque se lo han
ganado gracias a su esfuerzo personal. Pero jamás debes decirles que nosotros
hemos sido los poderosos desde siempre.
Soc: Los subestimas, ¿no crees que en algún momento
se darán cuenta de que ellos siempre son los pobres y ustedes siempre son los
ricos? Dudo que tu idea funcione, ¿cómo pretendes que la implante?
Sist: Muy fácil. La primera y más poderosa línea de
ataque será la educación. Debes buscar la manera eso sí, de poder educarlos la
mayor cantidad de tiempo posible, desde la infancia más tierna hasta muy
entrada la adolescencia, o hasta la adultez.
Soc: ¿Así que los educo para que trabajen para ti y
nada más? Pero te equivocas de nuevo
porque si los educo se van a volver inteligentes, y si son inteligentes,
descubrirán tu mentira y se irán en contra tuya.
Sist: No, porque jamás debes enseñarles a pensar.
Debes limitarte a enseñarles cosas para que ellos crean que están pensando,
pero la trampa estará en que jamás debes permitir que se les enseñe a pensar.
Recuerda, y esto es lo más importante: jamás debes enseñarles a pensar, tan
sólo limítate a darles información y que ellos crean que están pensando. Y por
supuesto, prémialos cuando lo hagan.
Soc: Creo que te voy entendiendo. Qué te parece la
siguiente idea. Desde que cumplan la más temprana edad y hasta la adultez los
pondré en instituciones de enseñanza: jardines infantiles, escuelas, institutos
y universidades. Desde pequeño sólo les llenaré la cabeza de información
inconexa y sin sentido, inútil en su mayoría, como historia, matemáticas,
lenguaje y otras cosas por el estilo. Pero no te preocupes, jamás podrán ligar
estos conocimientos, y jamás les encontrarán la utilidad tampoco. De hecho, te
aseguro que pasado unos años ni siquiera recordarán qué se les enseñó.
Sist: Continúa, me está gustando.
Soc: Para que aprendan estas cosas de manera
voluntaria crearé un sistema educativo donde se premie a los niños, jóvenes y
adultos por la adquisición de conocimientos a través de un sistema de calificaciones.
Les daré estrellas, notas en número o en letras y les diré que pueden obtener
tantas como quieran mientras aprendan lo que yo quiero que aprendan. Los
castigaré por aprender a pensar, y lo sabré porque intentarán salirse de mis
normas, y les diré que si lo siguen haciendo sólo conseguirán menos notas,
estrellas o diplomas y la desaprobación de los demás. Después de todas estas
personas son muy frágiles emocionalmente, y les dolerá mucho si los aparto de
la sociedad.
Sist: Excelente, me has comprendido. Así que crearás
la ilusión de que pueden llegar a ser como nosotros si siguen tus normas, y si
dudan de que puedan lograrlo, le daremos éxito a unos pocos para que sirvan de
ejemplo para los demás. Estas personas son tan tontas que creerán que lo han
hecho a través de sus esfuerzos, y jamás se imaginarán que han llegado tan alto
como nosotros se lo hayamos permitido. Pero y si al llegar a la adultez de
todos modos aprender a pensar por si mismos, ¿qué harás para detenerlos?
Soc: Fácil, te dije que el sistema educativo era
sólo la primera línea de defensa. La segunda línea de defensa será el sistema
legal y penal. Si alguno de ellos aprende a pensar por sí solo, crearé un
sistema de leyes que pueda apartarlos de la sociedad y los colocaré en cárceles.
En estas cárceles pondré a todos aquellos que sean víctimas directas de mi
sistema, los pobres, y aquellos que hayan aprendido a pensar por sí mismos. No
te preocupes, arreglaré las leyes de tal manera que jamás uno de los tuyos
tendrá que conocer una por dentro.
Sist: Pero es que los míos necesitarán robarles
constantemente a las personas, a pueblos enteros ¿cómo me aseguraré de que no
entrarán en tus cárceles?
Soc: No te preocupes, la tercera línea ofensiva y
defensiva a la vez será el sistema económico. Recuerda que manejo el sistema
educativo y el legal. A través del sistema económico me aseguraré de que sea
legal que los tuyos puedan saquear los recursos naturales de un país entero,
pero si uno de los otros roba aunque sea una manzana, podré legalmente meterlo
a la cárcel. Yo me encargo de eso. Todo el mundo luchará durante toda su vida
por hacer más grandes tus bolsillos, comprando los productos que generas a
través de sus propios recursos naturales. Si dudan, uno de ellos será
convertido en millonario, y todos creerán que todos pueden lograrlo, pero no
será más que un ejemplo para tenerlos a todos trabajando más duro que antes.
Sist: Recuerda entonces, cualquier cosa que obtengan
dirás que la obtuvieron a través de su esfuerzo personal, jamás deberán cuestionar
nuestro poder o autoridad absoluta. Nosotros robaremos como se nos antoje, pero
ellos no podrán tocarnos un solo centavo. Los educarás por 15 años para que
aprendan a obtener calificaciones, mas no para que aprendan a pensar, eso lo
sancionarás, cualquiera que cuestione nuestro poder absoluto deberá ser castigado
personal y socialmente. Cualquiera que por naturaleza no tenga nada, dirás que
es porque no se esforzó lo suficiente, recuerda nuestro secreto y no te saltes
ningún paso. Recuerda elegir personalmente a aquellos que harán tus leyes,
recuerda quiénes están al mando.
Soc: No te preocupes, mi plan es perfecto.
¿Exagerado? Para nada. La moral de los valores
invertidos es la que impera en nuestra sociedad, que no nos extrañe. Como
ejercicio final, cada vez que escuchemos hablar a un político, escuchemos lo
contrario, será mucho más acorde a lo que realmente está pensando.
Los niños cuando
aprenden a hablar y entienden el significado de lo que dicen, inventan
curiosamente el mismo juego: juguemos a que cuando yo digo que sí es no, y
cuando digo no es sí. No nos habíamos dado cuenta, pero los controladores y
lacayos políticos en el mundo vienen jugando ese mismo juego desde que tenemos
memoria.
"¿Para
quién trabajáis, coño? Para nosotros, si trabajáis para el pueblo... ¡y no os
habéis enterado! Yo necesito una licencia para poder darle de comer a mis dos
hijas", añadió. "Los que estamos allí somos personas, a ver si os
enteráis, y detrás de esas personas hay familias, familias que viven de lo poco
que consiguen. ¡Déjennos tener dignidad!"
Al amparo de la
representatividad institucional que le otorga el "voto popular", el
político construye su propio negocio capitalista haciendo lobby y gerenciando
"cosa pública" para los poderes económicos y financieros que
controlan y se reparten áreas de influencia en el Estado.
"El político" es sólo la
expresión gerencial de ese poder.
Las mayorías, alienadas y
embrutecidas por el descerebramientomediático, creen habitualmente que "el poder" son los
presidentes y los gobiernos de turno.
En esta concepción masificada, alimentada por los propios analistas de la
prensa convencional, un "Presidente" es algo así como una entidad
supra-independiente que toma decisiones autónomas por encima de la trama
estructural del poder económico y empresarial.
En sus análisis (y así como hacen desaparecer la dinámica de las relaciones de
este sistema) los comunicadores del sistema presentan un escenario de
conflictos cuyo eje sólo pasa por las competencias y las guerras entre
políticos y partidos.
Este enfrentamiento, entre políticos con otros políticos por el posicionamiento
electoral, por un lado, y las peleas del gobierno de turno con la
"oposición", por otro, nunca se asocia con el establishment
económico (el poder detrás
del trono) y marca la dinámica de la
"información" que a diario consumen las mayorías.